Adela, una joven maestra madrileña, sin familia, que siempre vivió enla ciudad y que estuvo sometida a una educación acorde con los tiempos y su género, es destinada a un pueblo del Pirineo de Huesca escondido entre montañas, donde no hay carretera ni luz eléctrica como laconocemos hoy. Al principio encontrará todo muy idílico, pero a medida que avance el frío invierno empezarán a surgir las dificultades.
Remunda, con tan solo dieciséis años y sin haber salido nunca delvalle, se desplaza a Madrid a servir. Al estallar la Guerra Civil,regresa a Gistaín con su padre.
La autora ha querido poner demanifiesto el choque cultural entre dos mundos, el rural y el urbano,de difícil entendimiento entre sí.